Por alguna extraña razón asocio los días de lluvia al jazz, o al jazz con los días de lluvia. Será porque me relaja, como también lo hace el sonido del agua estrellándose contra el cristal. Me gusta meterme en la cama por la noche y escuchar jazz a la luz de unas velitas. Cerrar los ojos y susurrar la letra de las canciones, si es que la tienen, hasta quedarme dormida.
El jazz me trae buenos recuerdos, y los días de lluvia también. Quizás no es lo que necesitaba, pero me gusta que hoy se junten ambas cosas...
We may never never meet again...
2 comentarios:
Será por la sensación de melancolía que tienen ambas cosas en común o porque son cosas que te hacen estar tranquilo y disfrutas mas de las cosas que te suavizan en lugar de activarte brutalmente jeje.
Comparto todo lo que has dicho.
Un beso, guapisima!
genial la cancion, y si, yo tambien comparto esas sensaciones que produce escuchar música tan fantástica ;) es de lo mejorcito entre los géneros musicales.
un abrazo!
me ha gustado tu entrada
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